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Roca Vecchia: ¡Ciao Bella!


Torre Sant Andrea, costa de Lecce
Ultima parada de la guía práctica de Puglia
Roca Vecchia. es nuestra última parada en la serie de reportajes que han recorrido la bota italiana, desde Nápoles a Bari, pasando por Pompeya, Positano, Castelmezzano, Gallipoli, Lecce y Alberobello, entre otros lugares maravillosos. Y qué mejor manera de despedirse de las regiones de Campania, Basilicata y Puglia (Apulia) que dándose un chapuzón en las aguas del Adriático zambulléndonos en la Cueva de la Poesía. Porque Italia, como decía ese bello poema de Becquer; 'clavando tu pupila de Adriático azul en mi pupila azul...poesía eres tu. ¡Ciao Bella!
Decir que la península de Salento es una de las regiones más bonitas del sur de Italia, ya suena hasta repetitivo, pero lo cierto es que es así. A Lecce, su capital cultural la llaman la Florencia del sur y hay motivos para ello.
Sin embargo, no todos los monumentos que se pueden visitar y admirar están en Lecce, sino que van más allá y lindan justo con la costa del Adriático y el Jónico al sur. Con este reportaje finalizamos un fascinante viaje por el sur de Italia que resumiremos en otro post, y nos llevó desde Nápoles a Bari, visitando la costa amalfitana, con Positano, Amalfi y Ravello; Pompeya y el Vesubio; Vietri Sul Mare y Salerno. Después, nos adentramos en la montaña de los dolomitas luccanos para encontrar la joya de Castelmezzano y así hasta llegar a Puglia. Lecce, Galipolli, Otranto, Ostuni, Locorotondo, Alberobello, Polignano a Mare, Monopoli y finalizar, por fin, en Roca Vecchia y sus espectaculares farallones o cuevas excavadas en su piedra calizas que el mar se ha ocupado de modelar con las manos más precisas que se puedan soñar
Porque en efecto, este mar de mil colores que también baña a la bella Venecia, tiene en el sur ese efecto de alfarero marino que a golpe de ola conforma uno de los monumentos naturales más bonitos que hayamos visto. 
Muy cerca de Lecce, Roca Vecchia es un pueblo que podría pasar desapercibido si no fuera porque, como ocurre con frecuencia por aquí, todo es bello y lo contemplan miles de años de historia de ataques, destrucciones y reconstrucciones; de murallas y castillos que sirvieron para defenderse de los invasores que quisieron hacerse -y lo entendemos- con el control del sur de Italia.
Cueva de la poesía

Todas ellas con cuevas kársticas como en España lo son el Cañón del Río Lobos (Soria) y Orbaneja del Castillo (Burgos), por poner dos ejemplos, solo que aquí están dentro del mar. Hay muchas Torres y todas son defensivas, claro. Torre del Orso, de St. Andrea…y cada una cuenta con su colección de farallones donde propios y turistas se dan sus bañitos durante la época estival que ya se acerca. 
saltando al agua

Alguno de ellos, incluso como si estuvieran en Acapulco o en Jamaica, se lanzan desde las rocas a unos agujeros marinos de suelos rocosos ¿Locura o riesgo calculado? Si te atreves, ya sabes, el consejo es tirarte de pie y cion escarpines, por si las moscas. 
Lo cierto es que en nuestra estancia allí las zambullidas fueron continuas y nadie salió desollado.
Santa Andrea
Desde Lecce se llega hasta aquí en dirección la marina de San Foca y Roca Vecchia. Una vez en el lugar, hay que buscar de inmediato la Virgen de la Roca y el santuario del siglo XVII y sus cuevas posia (de agua dulce, en griego) convertidas semánticamente por los italianos, y por arte de birlí birloque, en cuevas poesía. Y así es como se llaman estos primeros farallones dentro de los que, como se ha señalado, se puede nadar.El mayor de los dos tiene una planta elíptica aproximada de unos 30 metros de circunferencia. El pequeño posia, sin embargo, tiene la mitad de longitud y está separado del mar unos 50 metros.
Algunas de estas cuevas conservan inscripciones en sus techumbres y la mayoría cumplieron función de muralla defensivas o Messapica, características de Tarento y Gallipoli, y también fueron lugares de culto a los dioses. De hecho las excavaciones llevadas a cabo en Roca Vecchia mostraron un impresionante sistema de fortificaciones que dtadas en la edad de Bronce. El caso es que las poblaciones de esta costa fueron destruidas y reconstruidas en muchas ocasiones, como ocurrió conTroya , lo que no hace sino confirmar la teoría de que fueran un importante lugar de culto a los dioses
Tras disfrutar de la cueva de la poesía continúa (es imprescindible ir en coche) hacia el sur a la Torre dell Orso. Cerca de allí y un poco más a la izquierda, hacia tierra dentro, podrás divisar la torre sarracena y un poco más delante de nuevo en la costa, la maravilla de las maravillas: el faro di torre St Andrea y sus farallones. No olvides llevar el bañador y escarpines porque darse un chapuzón aquí no tiene precio. 
Desde allí, y ya puestos en carretera, todo nos lleva hasta Otranto. Pueblo amurallado junto al mar y, si lo vas a dar todo, entonces llega hasta el final; hasta el santuario de Santa María de Leuca: solo entonces la punta del tacón de la bota ‘estará a tus pies’.


MAS PISTAS 
LO QUE LAS GUIAS NO DICEN 
Otranto
Sin coche no hay paraíso. Vamos, que parar recorrer la costa sureste de Puglia, en la península de Salento, debes tener transporte que te permita subir y bajar, parar y renudar la marcha a tu antojo. Aquí hay mucho que ver, y cada monumento está salpicado por las distintas rutas. Aparcar no suele ser problema y siempre hay caminos y hoteles en cuyos aparcamientos es posible encontrar un hueco. En Otranto, basta aparcar más allá del puente, para librarte de pagar ticket. No olvides el bañador, escarpines y una toalla porque en esta zona suele hacer mucho viento y al salir del agua puede hacer fresco.

LO QUE NO TE PUEDES PERDER 

fortaleza de Otranto
Desde luego los farallones de la torre de St. Andrea. Son los más impresionantes y, por supuesto, los más bellos. Aparte de darte un chapuzón y contemplar los fondos kársticos que se acumulan a tus pies, no olvides la cámara de fotos. También tiene su aquel lanzarse de una de las rocas a la cueva de la poesía.

COMER Y DORMIR  

Para dormir recomendamos sin paliativos, por situación, interiorismo y amabilidad, la Antica Villa La Viola en Lecce. Además de ser un B&B, con lo que está muy bien de precio, esta casa tiene la belleza de una antiguo palacio italiano renacentista. Cerca del centro de la ciudad amurallada, y unos propietarios tan auténticos como amables. En cuanto a los restaurantes, lo tienes todos en el post de Lecce, pero si sigues nuestras indicaciones, estarás de camino por la costa y hacia el sur profundo, así que te recomendamos que hagas una parada técnica en Otranto y en el restaurante Retrogusto.



MONOPOLI

LECCE