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Los mejores roscones de reyes de Madrid

La bolleria de autor triunfa en la elaboración de este apreciado dulce navideño
Los roscones de reyes son uno de los dulces más apreciados en las navidades. Sus ventas, ya a velocidad de crucero, comienzan mucho antes de que llegue la festividad de Reyes y se prolongan, también, a semanas posteriores. Encontrar uno bueno (y original) no es nada sencillo, así que si eres de los/las que aprecian la innovación y la calidad de la buena respostería, no olvides apuntarte estas direcciones.
Parece una corona real y, de hecho, la mayor parte de  los roscones 'industriales' incluyen en sus packs una corona de cartón para nombrar rey efímero a quien encuentre el haba y que, según la tradición, debe pagar el roscón, porque la figurita que a veces también contienen es, en realidad, un regalo para los niños.
María Navascués
Sin embargo, el roscón de reyes, que es uno de los dulces más emblemáticos de la época navideña bien podría representar los anillos de Saturno en cuyo caso tendrian razón quienes mantienen que su creación hay que atribuírsela a los romanos y sus fiestas saturnales en las que celebraban que los días empezaban a ser más largos (en luz diurna).
Sea como fuere, el caso es que casi nada se sabe del orígen de estas tortas redondas que en el siglo III se fabricaban con higos dátiles y miel, y de las que muchos siglos después el antropólogo e historiador, Julio Caro Baroja, recogía en su obra 'el carnaval' la cita de dos testimonios en el Reino de Navarra y el andalusí, ambos del siglo XII, en los que se cita su relación de esta rosca tan tradicional con las celebraciones de la época navideña.
Lo que sí es seguro es que el roscón de reyes se fabrica con harina, leche, mantequilla, azúcar, huevo y agua de azahar. Es muy importante que la masa madre fermente entre una y dos veces, que el bizcocho sea suave y esponjoso y que deje un ligero sabor a mantequilla y al famoso agua de azahar.
Eso en cuanto al roscón tradicional, porque al albur de las nuevas tendencias culinarias han surgido otras tantas formas de elaboración, sabores y texturas que van innovando este dulce navideño, incluso en la fruta escarchada (que intenta reproducir las joyas que suelen llevar las coronas reales) sustituyéndolas por frutas naturales; eso sí, siempre a partir de la rosca de bizcocho tradicional. Sabores que tienen que ver con los roscones de autor-a y con los pasteleros/as y reposteros/as que apuestan por la innovación.
Roscón de gin tonic de Maria N.
Una de las reposteras que rompió con la tradición y se metió de lleno en la repostería de autor (autora, en esta ocasión)  fue María Navascués. Comenzó hace ya algunos años con un negocio llamado la rosconada y no ha tenido más remedio que seguir deleitando los paladares de sus clientes durante todos estos años. 
Roscón de fresa y champán de MN
Arquitecta de formación y una de las primeras reposteras en acuñar el concepto de arquitectura comestible, Navascués solo emplea ingredientes naturales (agua de azahar de verdad, ralladura de limón y naranja naturales, la mejor harina de fuerza) y una desbordante imaginación, para la elaboración de sus roscones. Así en el pop up que ha montado en la calle Núnez de Balboa de Madrid, reedita dos de sus mayores éxitos: el roscón de gin tonic y, sobre todo, el de fresas ácidas con champagne.
Esta experta en diseño culinario, como prefiere autodenominarse ella misma, se ha empeñado en repensar la repostería tradicional y, concretamente, como ocurre con los roscones, los dulces estacionales y todo ello desde la creatividad, la ecología y las composiciones arquitectónicas.
María Navascués también elabora roscones sin  huevo, sin azúcar, veganos, sin lactosa, integrales (todos por encargo), con la salvedad de que los que se quieran consumir en le festividad de Reyes deben reservarse antes del 28 de diciembre.  
En lo que respecta a los precios, van desde los 10,20 y 40 euros para los tamaños pequeño, mediano y grande del roscón clásico, a los 12,50, 25 y 50 euros de esos mismos tamaños para los roscones de fresa ácida y champagne, gin tonic y choco pasión. Además, todas las tardes hasta el 5 de enero y en el espacio Slow Revolution donde está ubicado este pop up store de roscones, aparte de la venta de los productos, se ofrecen catas y degustaciones de estos deliciosos manjares. Espacio Slow Revolution. c/ Nuñez de Balboa 24. www.lapaelladepapel.com. Telf. 616072751.
 
Alejandro Montes

Otros de los que se apunta cada año a los roscones de autor es el repostero Alejandro Montes, de Mamá Framboise. Como todos los que aspiran a hacer roscones diferenciadores, Montes también se aplica en trabajar estos 'brioches' con productos naturales desde la ralladura de naranja a las frambuesas. Aparte de otros dulces con base de chocolate, mazapán o turrón, el chef pastelero asturiano de Mama Framboise también ha reinterpretado el roscón
Por ejemplo, el clásico -que no falta en ningún obrador- con pastas de frutas y crumble de almendras; el apricot, relleno de chantilly con azúcar de caña, crumble de almendras y pasta de frutas de albaricoque; el Mamá Framboise, a base de Chantilly de frambuesa, frambuesas naturales y paté de fruit de frambuesa o el de chocolate, elaborado con cacao negro (al 61 por ciento) y dado de naranja confitada. Los roscones tienen un precio entre 35 y 40 euros.
Mamá Framboise Platea Calle Goya 5. www.mamaframboise.com
Roscón 'Mamá Framboise'

José Fernández, de pasteleria Nunos es otro de los reposteros que apuesta por sorprender a los clientes y dejar su marca de autor en los dulces que elabora y, desde luego, aunque son famosos sus turrones, no le van a la zaga los roscones como el de yogur búlgaro y cerezas, el de natillas o el de chocolates en texturas.  
chocolate en texturas de Nunos

Nunos. c/ Narváez 63.  
Otras direcciones de roscones 'de los buenos' en Madrid
Horno de San Onofre (San Onofre 3). Moulin Chocolat ( Alcalá 77), Pomme Sucre (Barquillo 49), Oriol Balaguer (José Ortega y Gasset, 44) y el Horno de Babette (Joaquín Lorenzo, 4).