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Las costillas 'primaverales' de Baco

Tres referencias de vino distintas y de calidad para esta temporada
Rioja, Ribera de Duero y vino de la tierra de Mallorca, tres orígenes distintos y una característica común: las sensaciones que evocan en el paladar cada uno de estos vinos.

Beronia. La bodega riojana, propiedad de González Byass, ha aprovechado la llegada de la primavera de calendario, que no climatológica, para presentar una edición limitada de tres vinos elaborados con Graciano y Tempranillo, denominada Colección Beronia Varietales, y que está compuesta por tres vinos: Mazuelo Reserva, Graciano y Tempranillo de Elaboración Especial.

Esta bodega riojana es la única que obtiene la variedad Mazuelo con categoría de reserva. Este vino, de marcada personalidad varietal, se elabora mediante una lenta fermentación y remontados periódicos para extraer el color y aroma deseado. Pasa dos años en barricas de roble americano y francés, y el resultado no puede ser más espectacular con notas a campo (tomillo y romero) que embelesa con su color cereza y un leve sabor dulzón al final.

En segundo lugar, la variedad Graciano es una ‘rara avis’ en el universo de esta bodega y muestra el interés de la empresa por adaptarse a los nuevos tiempos. Con una crianza de solo 4 meses en barricas nuevas, es un vino ligero apto para quienes no sean aficionados al vino. Con toques de violetas, chocolate y menta, destaca por su frescura.


El tercero en discordia, aunque tal vez el mejor de los tres, es el Tempranillo de Elaboración Especial, la uva tinta española por excelencia. Café, fresas y frambuesas, hacen de este vino un comodín para todo y para todos los gustos. Espectacular color cereza, como mandan los cánones, y equilibrado en sabor: ni largo, ni corto; ni untuoso, ni fresco…un término medio en todas las facetas. Por eso no me extraña que lograra menciones muy llamativas en los últimos premios Bacchus 2012. Los precios de estos vinos, también están muy contenidos, ya que varían entre 10 y 15 euros.

El Ángel de Mallorca. Como Vi de la terra de Mallorca se presenta este Angel Negre (tinto) que también es una delicia para el paladar. Nada más abrir la botella manifiesta toda su intensidad, a pesar de ser un vino ligero. Sus varietales básicos son Cabernet Sauvignon y Merlot, y dicha unión, casi siempre exitosa, renueva su alianza en este vino mallorquín. Tiene un color rojo cereza e intensos aromas a frutos rojos, con toques de regaliz y tostados procedentes de la madera. En boca resulta equilibrado, con cuerpo medio y taninos suaves y dulces que le aportan la estructura y complejidad de un vino sedoso y fácil de beber. Solo tiene un pero, y es que oxida mal, así que hay que tomarse la botella entera, porque si la guardamos (en el frigorifico) después de abierta, pierde mucho de su fulgurante sabor. Unos 9 euros.

El Verdejo de Emina. La uva blanca verdejo, de Rueda, con la que se elaboran gran parte de los vinos blancos suele no ser del agrado de muchos consumidores por su acidez. Pero, para mi sorpresa –y supongo que para propios y extraños- cayó en mis manos esta botella de Emina Prestigio 2011 y me quedé estupefacto. Enamorado como soy de los tintos, este blanco tiene tantos matices y es tan sólido, que merece más de una probatura. No sé como lo logran. pero a mi me sabe a algo cítrico y casi tropical, y ese sabor frutal no se interrumpe con la ingesta del primer trago, sino que se mantiene en el tiempo como si el vino estuviera impregnado en mantequilla de maracuyá (por decir algo), pero que a la vez resulta fresco. Un descubrimiento. No os lo perdais. Cuesta menos de 5 euros.