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Amar en tiempos de crisis (revueltos)

La rebelión de las 'conejitas'

Creo que la mayoría de los hombres siempre hemos soñado con ser de Hugh Hefner, el millonario dueño de la mansión de Playboy. Sólo pensar en las conejitas –nombre que con el que se conoce a las chiquillas siliconadas que tantas veces han adornado las páginas de la revista- que han conocido los dedos de sus manos se le ponen a uno los pelos como escarpias. Bueno, mejor dicho, sólo con lo que han visto sus ojos ya nos conformábamos más de uno o dos.

Woody Allen dijo en alguna ocasión que se conformaba con haber tenido las mujeres que habían rozado la mitad de los dedos de una sola mano de Warren Beatty, refieriéndose al éxito descomunal que siempre tuvo con las mujeres el actor norteamericano. Y es que la madurez nunca fue una rémora para ligar con chicas estupendas si tienes una buena planta y mucha labia y, sobre todo, si eres famoso y/o tienes un buen fajo de billetes en el bolsillo. Esto tal vez no sea amor, pero en tiempos de crisis generalizado (económica, de pareja, de fe…) como la que nos encontramos, es lo que hay. Ya sé que el cariño verdadero ni se compra ni se vende, pero esto es otra cosa. Por eso los mancebos de cierta edad no se cabrean con los modelines que conquistan porque les dejen, sino porque les han levantado la pasta o se van a aprovechar de ellos. Pero, ¡ay ¡, almas de cántaro, qué pensabais¡.

Esto le ha pasado a Hefner, a quien Crystal Harris, la 'conejita' de 25 años que estuvo a punto de casarse con él, lo dejó plantado a última hora. Nadie sabe si el arrepentimiento le sobrevino porque la bella rubia se imaginó limpiando la dentadura postiza del magnate a altas horas de la madrugada o con un tanga de tigre después de haberse cenado una ensaladilla de Viagra. El caso es que la chica ahora está manteniendo reuniones para vender la historia de su vida en un 'reality show'. Y estoy seguro de que esto ha sido lo que ha cabreado al moscardón.

Es una cosa parecida a la que le ocurre a la mayoría de los tipos –muchos de ellos de pueblo y con pelillas- que se van a buscar una mulata 50 años más joven que ellos al Caribe. Cuando vuelven, si vuelven, la chica se las apaña para, al soniquete de ‘mi amol’ quitarles la pasta, las tierras y hasta los gallumbos ante la atónita mirada de familiares, amigos y vecinos. Familiares que, dicho sea de paso, muchas veces no pueden hacer nada para evitar el descalabro económico-patrimonial.

Sin embargo, yo lo veo como un negocio; un intercambio. Se trata de comprar el cuerpo, las caricias y lo que se pueda de una bella y joven mujer: una inversión en sexo y hasta en cariño coyuntural. El único problema es pensar que la chica te ama, porque cuando te abandone, la depresión que cogerás será de caballo, pero si lo resuelves como si fuera una inversión igual te sale a cuenta.

Veamos. Es como lo de ligar a pecho descubierto o irse a un antro ‘fino’ a buscar (pagando, eso sí) un cuerpo escultural. Si ligas por el camino tradicional, tienes que hacer el cortejo (jo, que pereza), vender que eres un mirlo blanco (aunque seas un cuervo loco), pagar cena (a veces más de una), copas (también más de una) y a lo mejor hasta un hotelito fin de semana. Pongámonos en el supuesto de que ‘triunfas’ ,digamos, en la hipótesis barata, en la segunda cita (lo cuál puede ser bastante complicado). Sólo de gastos tienes dos cenas (a unos 120 euros por cena) y 8 copas (a unos 10 euros copa) eso hacen 300 euros para un encuentro que, a lo mejor, incluso es con una chica poco agraciada y menos agradecida. En el antro fino, por la mitad –ahora que estamos en crisis- y en una noche, tienes un cuerpo escultural a tu merced y sin los problemas posteriores del amor, el cuñao, la familia…y el su sun cordan.

Por eso muchos admiramos a Hefner, porque ha resuelto su vida sin amor aparente, pero ha tenido entre sus redes a las mujeres más maravillosas del mundo. El cumplía años, pero sus ‘conquistas’ siempre eran mucho más jóvenes que él. Y lo admiramos también porque al final, te enamoras de una chica y esta te trata como a un perro. Un día, sin venir a cuento, sufre una crisis hormonal y decide que ya no te quiere lo suficiente o similar y toda tu inversión emocional se va al garete. Es lo que tiene el amor, que cuando se disgrega de su lado económico, se convierte en letal para la vida misma.

Parece que la modelo de 25 años que ha dado calabazas a Hefner cursó estudios de psicología en la Universidad de San Diego, y ha manifestado que se había separado de él por su impotencia en la cama (sic), aunque lo más probable es que lo haya hecho porque el contrato prenupcial que, sin duda, se redacta en estos casos, no satisfacía sus aspiraciones económicas.

Y es que las cosas están cambiando tanto (no sé si por la crisis económica)…que ahora los organizadores del concurso de belleza Miss Italia va a vetar a las candidatas que se hayan retocado el cuerpo con cirugía, usen extensiones de pelo o lentes de contacto coloreadas y no lean periódicos y al menos tres libros al año. Además, recomiendan que la talla corporal sea la 40…Olé.

Yo extendería esta práctica a los políticos del mundo y, en concreto, a los de España. Impedir que se presentaran a elecciones aquellos que no tuvieran cierto nivel cultural (mínimo diplomatura), que sólo leyeran periódicos deportivos o no tuvieran entre sus manos al menos 5 libros al año. Asimismo, y si van a prostituirse de algún modo, exigiría que los ciudadanos fuéramos sus chulos oficiales y que cayera un porcentaje de lo recaudado en nuestra manos para arreglar las puñeteras carreteras, tener bien pagados a médicos y maestros y conseguir cobertura social para que ninguno de nuestros mayores estuvieran desatendidos jamás.

Lo único que me preocupa de toda esta corriente intelectualoide, es que a este paso quienes no tengan estudios no van a poder ir al Caribe a buscar una churri que les alegre la vida que tanto tiempo llevan amargándoles sus familiares; ni tampoco podremos ir al Hot Girl de turno a buscar rollito de una noche porque en lugar de preguntar si estudias o trabajas (ahora, por lo de la crisis también preguntan si estas en el paro o si ves normal lo de Mouriño), las chicas querrán que recites de memoria el primer capítulo de la Crítica de la Razón Pura, de Kant.Ya veis, hasta la crisis ha cambiado las costumbres sociales más arraigadas. Y por eso Hefner se ha cabreado. Una reflexión: ¿desde cuando las guapas y guapos se han hecho intelectuales? Así son las nuevas relaciones amorosas en los tiempos de crisis…y lo que nos queda por ver.