Nuestras RRSS

siguenos en Twitter sígueme en Instagram Canal de youtube siguenos en facebook siguenos en Google+

Translate

El Regreso de las Suegras

ESA CRISIS QUE REIVINDICA EL REGRESO DE LAS SUEGRAS

Por J.M.B.

Extrapolar datos no sólo es una travesura semántica divertida, sino que, la mayoría de las veces, permite hilar verdades incontestables. Al contrario que las paradojas, extrapolar produce sorpresa al explicar cosas que todo el mundo entiende, aunque nunca antes hubiera reparado en ellas.

Es lo que me ha ocurrido con la noticia del descenso en el número de divorcios que se han registrado en España de forma directamente proporcional a la aparición de la crisis.
Y es que separarse, en el mejor de los casos, sale muy caro. Pero si hay niños de por medio y si la pareja no tiene ingresos propios (lo que antes se llamaba ama de casa), ni les cuento.

Sólo el ejercicio de abogacía y procurador –siempre me he preguntado para qué sirve– puede costar, en un contencioso y dependiendo del picapleitos elegido, de 2.000 a 5.000 euritos del ala. Pero eso no será nada comparado con la que se le vendrá encima si es usted quien aporta el sueldo y cometió el error de casarse en régimen de gananciales. El juez o la jueza de turno le dejará sin hijos, sin casa, sin la mayor parte del sueldo para compensar las desigualdades de la pareja, dicen– y sin dignidad.

Por eso la crisis me parece casi una bendición: se reducen los divorcios y los gastos, y aunque no se mire a la cara con su pareja, usted compartirá techo y ahorrará en luz, gas, calefacción... Si trabajan los dos, es el momento de prolongar esas reuniones por las tardes y hasta las tantas, de comenzar o reanudar ese romance en el trabajo o de aficionarse a Mira quién baila, Sálvame Deluxe o al Partido de la jornada.

¡Que bonito! Por fin volvemos al pasado: la pareja en odio y compañía y las suegras rehabilitadas. Hay quien dice que todo forma parte de un complot internacional urdido por estas abnegadas mujeres e injustamente tratadas por refraneros y chistosos. Incluso, se comenta que los comerciales que colocaron las hipotecas basura de los bancos Bear Stearns, Merril Lynch y Lehman Brothers pertenecían a un consorcio de suegras que quería provocar la crisis para redimirse socialmente. No les digo más.